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Cómo los veterinarios se benefician con la esterilización económica o gratuita de perros y gatos
(¡Pura Vida! dirección de la conferencia)
San José, Costa Rica, Octubre 25, 2001
por Merritt Clifton, redactor jefe de ANIMAL PEOPLE
Gracias, Dr. Vicente, Christine Crawford y miembros de las audiencias por esta oportunidad para dirigirme a ustedes. Para aquellos de ustedes para quien el inglés es difícil, ofrezco disculpas por la imposibilidad de hablarles en español.
Soy un periodista.
Mi filosofía, como reportero, la tomo del magnate de la prensa norteamericana de principios del siglo XX, William Randolph Hearst --quién, a propósito, era defensor de los animales.
Hearst estableció que el propósito de la divulgación de noticias es el de "confortar al afligido, afligir al acomodado, publicar las noticias y remecer la sociedad."
Mi especialidad personal es la de reportero investigador y divulgador de temas ambientales.
El credo de los reporteros investigadores, conocidos como sensacionalistas, es "sigue el dinero". El credo en lo ambientalista, llamado "el ritmo pop" en las salas de noticias es "sigue tu nariz".
Después de sacar trapos sucios, seguir el dinero, y de seguir mi nariz a jornada completa en el tema de la protección animal desde 1988, en conjunto con la editora Kim Bartlett, de ANIMAL PEOPLE, está claro para mí, basado en la acumulación de fríos datos estadísticos, que el acercamiento más rentable para el cuidado y control del perro y del gato, el acercamiento más ecológico, el acercamiento que llega más efectivamente al interés sobre la salud pública y el acercamiento más bondadoso, es uno y el mismo.
Por consiguiente, estoy aquí para explicar a los veterinarios cómo hacer mucho más dinero que lo que nunca han soñado ganar.
También estoy aquí para explicar a los contribuyentes cómo ahorrar dinero.
Estoy aquí para explicar a los ecologistas cómo proteger a las especies en peligro de extinción de los perros y gatos callejeros.
Estoy aquí para explicar a los funcionarios de la salud pública cómo proteger a sus ciudadanos contra la zoonosis.
Estoy aquí para refrendar la intuición de la gente que ama a los animales de que poner el énfasis en salvarles la vida y tratarlos con respeto y amabilidad es un acercamiento que les dar· con el tiempo la mayor cantidad de aprobación y cooperación de la comunidad, y significar para las organizaciones de caridad para el bienestar animal su contribución pública más importante.
Finalmente, estoy aquí para animarles a que comprendan que la comunidad humanitaria u veterinaria latinoamericanas ya tienen algunas de las mejores ideas sobre el cuidado y control del perro y del gato que hemos encontrado en ningún lugar del mundo y que ya han logrado algunos resultados impresionantes, habiendo casi erradicado la rabia canina en algunas regiones con la vacunación gratuita y masiva.
Estos acertados proyectos antirrábicos pueden convertirse en modelos para esfuerzos exitosos que prevengan la superpoblación de perros y gatos.
Desafortunadamente, algunas ciudades y algunas naciones todavía recurren al envenenamiento de perros y gatos callejeros. Esto es totalmente ineficaz para prevenir la superpoblación y ambientalmente muy peligroso, porque los depredadores en peligro de extinción y los carroñeros también pueden injerir el veneno --y de vez en cuando, niños.
En algunos lugares todavía les disparan a perros y gatos. Investigando las circunstancias, ANIMAL PEOPLE ha descubierto que los gobiernos envían usualmente a tropas que disparen a perros en tiempos de malestar civil, cuando la presencia de los perros proporciona un pretexto para poner a hombres armados en las calles, cuyo propósito verdadero es intimidar a los manifestantes. Los chinos describen esto como "matar al perro para asustar al mono".
También hemos visto un vídeo reciente de trabajadores municipales en el Brasil rural que mataban a los perros y gatos sin hogar con los gases de escape, sin filtrar ni enfriar, de un automóvil, procedimiento que se ha proscrito en la mayor parte de Norteamérica y Europa desde hace 20 a 30 años.
Además, hemos oído recientemente que una de las ciudades más grandes del Brasil continúa matando animales con una cámara de descompresión. Ese método espantosamente cruel de matanza se ha proscrito casi en todas partes del mundo desde hace igual tiempo.
Hemos oído rumores, todavía sin confirmar, que perros y gatos sin hogar son todavía electrocutados en algunas partes de América Latina. La Royal SPCA de Gran Bretaña experimentó electrocutando animales desde aproximadamente 1885 hasta cerca de 1928, antes de concluir que esto no podría ser considerado aceptable ni humanitario por los estándares Británicos. Entonces la Royal SPCA exportó las máquinas para electrocutar a la India, donde la última de ellas fue desmontada en 1997, y a Paquistán, donde todavía pudiera estar en uso una.
Creo que todos los aquí presentes convendríamos en que la crueldad es crueldad, no importa dónde ocurra, y no hay excusa para la crueldad en una nación pobre más que en una rica. Una nación rica no tiene ninguna autoridad moral para exportar crueldad a las pobres; ni debe el pobre ser coartado o engañado para que acepte métodos crueles para el tratamiento de animales o de personas cuando una nación rica afirma que esto debe ser hecho.
Es especialmente chocante que continúe la matanza cruel de perros y de gatos en América Latina cuando gran parte de Brasil, gran parte de Argentina, Uruguay y Costa Rica tienen virtualmente eliminada la rabia como amenaza para la salud pública, sin el recurso de masacrar perros y gatos callejeros como política pública rutinaria.
Asia, Europa del Este y Africa están bastante detrás de las realizaciones de gran parte de América Latina en este respeto. En América Latina existe el conocimiento, que si fuera usado, pudiera suprimir totalmente la rabia de América Central, de América del Sur y del Caribe, y para prevenir todos los otros problemas asociados a la superpoblación de perros y gatos, si se aplicaran ampliamente las lecciones de esas exitosas campañas antirábicas.
Momentos antes de que la edición de octubre 2001 de ANIMAL PEOPLE entrara en prensa y algunos días antes de nuestro viaje hasta aquí, aprendimos --y divulgamos-- que un muchacho de 9 años de edad había muerto, al parecer de rabia, el 29 de septiembre, en el hospital infantil de aquí en San José.
Si la pruebas ulteriores confirman o no que la rabia fue la causa, y los perros tienen que ver o no con el caso, la mera percepción pública de que un niño muera de la rabia que pudo haberle causado la una mordedura de perro tiene el potencial de presentar un desafío verdadero a la idea abogada por el Dr. Vicente y Christine Crawford aquí, de que la existencia de departamentos convencionales para el control de la población de perros y gatos mediante los refugios animales convencionales al estilo norteamericano, aumenta el abandono y la matanza de los animales domésticos y pospone la necesidad inevitable de proporcionar vacunación y esterilización gratuita a los animales callejeros y a los animales domésticos de los pobres.
Hace justamente un año que el Dr. Vicente nos explicó a los que asistimos a la conferencia No matar, en Tucson, Arizona, que los "edificios de refugios son una diversión de recursos que una nación pobre no puede permitirse".
El Dr. Vicente tenía razón. La construcción multibillonaria de las instalaciones para el cuidado y control animal que tienen los Estados Unidos y algunas otras naciones es una diversión de los recursos que una nación pobre no pueden permitirse --pero que tampoco pueden permitirse los Estados Unidos.
La opinión común en todo el mundo, promovida por algunos funcionarios y representantes de sociedades humanitarias que realmente debían tener un mejor conocimiento en lugar de repetir tal falsedad, es que los Estados Unidos han eliminado casi totalmente la rabia en perros y gatos, a saber:
1) Exterminando los perros callejeros hasta el punto de apenas se ven perros sueltos en gran parte del país;
2) Exterminando tantos gatos callejeros como los departamentos para el control animal puedan capturar; y
3) Haciendo respetar que todos los perros domésticos sean vacunados.
Estos son los datos actuales reales de conformidad con las leyes para otorgar licencias a los perros, y los mecanismos de aplicación para los requisitos legales de vacunación:
Tipo de regulación, Oeste; Oeste medio; Nordeste; Sur
Licencia del perro, intacto: $28,21; $11,72; $9,72; $17,86
Licencia del perro, alterado:$10.50$; 4,70$; 4,58; $5,93
Conformidad de la licencia del perro: 24%;28%;32%;10%
(promedio nacional: 28%)
El costo de la licencia para perros esterilizados en Estados Unidos cuesta, como promedio, cerca del salario legal mínimo de una hora de trabajo. Para perros capaces de procrear el costo de la licencia es cerca del salario medio de una hora, ajustado regionalmente, de los trabajadores de Estados Unidos.
Es decir, obtener una licencia para perro es asequible para casi cualquier persona empleada.
Así y todo el índice nacional de conformidad con la licencia de los perros es solamente un 28%.
De hecho, más del 70% de los perros y gatos con dueño en Estados Unidos se vacunan contra la rabia. Además, el 70% de los perros con dueño y el 85% de los gatos con dueño se esterilizan. Debe ser entendido claramente, sin embargo, que estos animales no est·n vacunados y esterilizados porque la ley lo requiere. Leyes que son obedecidas por apenas una persona de cada cuatro tienen un efecto casi imperceptible. En lugar de por ello, en Estados Unidos se vacunan y esterilizan perros y gatos porque la gente que los posee han sido convencidas por los veterinarios que conocen y en los cuales confían, por las organizaciones humanitarias y por sus amigos y vecinos, que vacunar y esterilizar los animales domésticos es un comportamiento social responsable y considerado --especialmente si la persona respeta la vida y la salud del animal doméstico.
Nuestro progreso ha sido un triunfo de la publicidad más bien que de la coerción.
Mientras tanto, la estrategia del cuidado y control de los animales en Estados Unidos, basada en exterminar perros y gatos sin hogar, ha sido un error enorme y muy gravoso, cost·ndonos aproximadamente $600 millones por año actualmente en gastos financiados por impuestos, y cerca de $2 mil millones al año cuando se facturan las contribuciones caritativas para capturar y disponer de perros y gatos sin hogar.
En realidad, los Estados Unidos -- que nunca fueron muy tolerantes con los perros sueltosócomenzaron solamente a reducir el número de perros y gatos callejeros después de abandonar casi un siglo de esfuerzo concertado para matar a perros y gatos sin hogar mediante cualquier medio posible, y en su lugar adoptando la esterilización económica y gratuita en cantidades masivas.
Está también documentado --y les daré las estadísticas dentro de un momento-- que la rabia canina fue eliminada en los Estados Unidos cuando todavía el número de perros y gatos sueltos era enorme, y varios años antes de que comenzara a descender, cosa que sucedió justo en estas últimas décadas.
Habrá siempre los que piensan que la matanza de animales es m·s económica que la esterilización, y por lo tanto m·s apropiada para desarrollar las naciones. En comparación de una por una, si se considera solamente el costo de matar al animal con el de esterilizarlo eso es correcto --pero matar animales crea vacantes en el hábitat, que permite a los sobrevivientes criar con éxito más perritos y gatitos.
Por consiguiente, uno debe observar el panorama completo, no sólo el coste de manipular al animal, sino también en la ganancia posible que se tendr· si ese animal nunca nace.
Sucintamente, matar a gatos, perros y otros mamíferos es una tentativa vana de alcanzar una reducción permanente de la población. Es un enfoque realizado casi por todos los gobiernos de todas las naciones en cada continente, a veces continuadamente desde la edad media, cuando las matanzas de gatos ayudaron a acelerar la expansión de las ratas negras cuyas pulgas portaron la peste bubónica. Aún después que la Muerte Negra exterminara a un tercio de la población humana en Europa, no se entendió el error de exterminar a los gatos, y los funcionarios cívicos de Londres repitieron el mismo error cerca de 300 años después.
De hecho, ningún programa de exterminación dirigido contra cualquier especie mamífera de amamantamiento r·pido, tales como perros, gatos, coyotes, ciervos, conejos, cerdos, ratas o ratones ha alcanzado nunca resultados m·s que a corto plazo en un h·bitat continental.
Y en ninguna parte falló más obviamente que en los Estados Unidos.
Dos leyes ecológicas trabajan contra el éxito de la exterminación:
1) La naturaleza detesta los vacíos. Abra un lugar del habitat exterminando a los inquilinos, y algo lo llenar· puntualmente.
2) Los mamíferos crían a sus hijos de un tamaño que varía según la disponibilidad del alimento. sta fue una de nuestras ventajas evolutivas importantes sobre los dinosaurios y los p·jaros, en los que el tamaño de sus huevos eran m·s o menos un tamaño fijo. Entre mamíferos, cuando baja la competición por el alimento se acelera la fecundidad de la población que sobrevive. Cada vez nacen crías de mayor tamaño; cada vez m·s de ellas sobreviven. Los p·jaros que pudieron competir con algunos de los mamíferos por el h·bitat simplemente no pueden reproducirse tan r·pidamente para llenar un vacío ñasí que exterminar mamíferos conduce a la proliferación de la especie que son sus presas m·s importantes, tales como ratones y ratas, seguido por la reocupación del h·bitat de otros individuos de la misma especie de los depredadores mamíferos que acaban de ser exterminados, que llegan desde otras ·reas.
La estadística del control animal de la ciudad de Nueva York ofrece una ilustración excelente de lo que sucede a largo plazo. A partir de 1895, cuando fueron archivados los primeros expedientes, hasta 1962, en ninguna ciudad de los Estados Unidos se exterminó a perros y gatos callejeros m·s vigorosamente. Así y todo, el número de perros y gatos aumentó de año en año, alcanzando 100,000 por primera vez en 1908 (después de aproximadamente 75 años de matanzas de perros y gatos callejeros y 13 años de archivar las cifras). Estos números continuaron creciendo en la ciudad de Nueva York, llegando a 250,000 en 1962 y manteniéndose a ese nivel hasta 1966.
Cada año, no importa cuántos animales se mataron el año anterior, había más para matar.
San Francisco también comenzó a archivar expedientes sobre control de animales mediante matanzas en 1895 y mantuvo la misma tendencia. El archivo de este tipo de información comenzó mucho después en la mayoría de las otras ciudades, pero ninguna ciudad de Estados Unidos, de ningún tamaño, tuvo una tendencia duradera a la baja en matanzas de perro y gato callejeros hasta m·s de 30 años después del mayor brote de rabia canina en Estados Unidos, ocurrido en los últimos años de la década del 40 y comienzos de la década siguiente.
En 1957, la organización Friends of Animals (Amigos de los Animales) comenzó el primer proyecto económico de esterilización de perros y gatos en los Estados Unidos en el ·rea de la ciudad de Nueva York. Después de 10 años de esfuerzos, se trataron suficientes animales por año como parar el crecimiento de la población callejera, y comenzaron programas ramales en otras partes del país. Creo que el Dr. Gissendammer, aquí presente, estuvo implicado en ese esfuerzo en los años 70 y principios de los años 80.
Otras organizaciones, incluyendo la American SPCA, Fund for Animals, y la North Shore Animal League America, comenzaron también a hacer esterilización por cirugía en forma masiva en y alrededor de la ciudad de Nueva York.
Así, a partir de 1967 y hasta 1995, el número de perros callejeros matados en Nueva York cayó cada año, llegando a bajar hasta 40,000.
Desde 1995 el total ha fluctuado entre 40,000 y 45,000, y el cociente de dividir el número de animales entre la población humana ha sido el segundo m·s bajo en los Estados Unidos, cerca de 5.8 perros por cada 1,000 personas.
El San Francisco SPCA comenzó a hacer esterilización económica y gratuita en grandes cantidades en 1984, y ha alcanzado resultados aún m·s impresionantes. El departamento de San Francisco para el cuidado y control animal y el San Francisco SPCA ahora matan solamente a 2.6 animales por cada 1,000 habitantes, que es, con mucho, el índice más bajo de matanza de perros y gatos registrada en Norteamérica.
San Antonio, con justamente el 10% del tamaño de la ciudad de Nueva York, no tenía, mientras tanto, ningún programa económico para extirpar ovarios y esterilizar hasta 1998. En años recientes San Antonio ha matado 40,000 perros y gatos callejeros por año, igual que la ciudad de Nueva York --y el per c·pita en San Antonio nunca ha sido m·s bajo que ese.
Mientras tanto, las pocas partes de los Estados Unidos que todavía tienen brotes ocasionales de rabia canina, como Texas, Carolina del Sur y Alabama, tienen índices de admisión y muerte aproximadamente cuatro veces la norma de Estados Unidos, de cerca de 16 perros y gatos matados por cada 1,000 habitantes.
El condado de Hidalgo, en Texas, que tiene algo de la oposición veterinaria organizada m·s militante contra la esterilización económica y gratuita de perros y gatos en los Estados Unidos, mata a 64 perros y gatos por cada 1,000 habitantes. El condado de Kershaw, en Carolina del Sur, mata 73 perros y gatos por cada 1,000 habitantes, y la ciudad de Mobile, Alabama, mata70 perros y gatos por cada 1.000 habitantes.
En cada uno de estos atrasados lugares, el énfasis oficial todavía est· en matar en lugar de esterilizar, porque los funcionarios de la ciudad persisten en la creencia errónea de que la matanza es m·s económica.
La lección más importante aquí es que a pesar del hecho evidente de que es menos costoso matar a cualquier un animal que vacunarlo y esterilizarlo, usted puede matar a animales ad infinitum y no conseguir librarse de las poblaciones callejeras.
Las poblaciones de perros y gatos callejeros pueden ser eliminadas --esteriliz·ndolos y permitiendo que mantengan su h·bitat con una capacidad reproductiva disminuida, mientras trata las condiciones que permiten que proliferen. A largo plazo, la única manera realmente eficaz de eliminar perros de la calle es eliminar sus fuentes de alimento mejorando el saneamiento público, introduciendo la refrigeración, y suprimiendo los envases de basura destapados.
Mientras se tengan ratas, disposición al aire libre de heces animales o humanas, caparazones de animales descompuestos en las calles y grandes cantidades grandes de basura accesible como alimento, se tendr·n perros callejeros, porque persistir·n las condiciones que conducen a su reproducción.
Casi las mismas observaciones se pueden hacer respecto a los gatos. En regiones con abundancia de perros callejeros, los gatos callejeros tienden a ser pocos. Viven en tejados y son sobre todo nocturnos, a causa de la competencia de los perros por las fuentes del alimento por el día, a nivel del suelo --y los perros también controlan la población de gatos callejeros mat·ndolos, especialmente a los gatitos.
Cuando usted elimina los perros callejeros, sin embargo, los gatos reclaman el h·bitat. En climas tropicales los gatos tienen aproximadamente dos veces la capacidad reproductiva de los perros. Si usted piensa que tiene muchos perros con los que tratar ahora, espere a ver que pasa si logra reducir el números de perros substancialmente sin hacer alguna otra cosa por eliminar las fuentes del alimento y retardar la fecundidad de los gatos.
Tan recientemente como en 1960, el 90% de los animales manipulados por los departamentos de cuidado y control animal de Estados Unidos eran perros. Los perros sueltos eran vistos comúnmente por todos los Estados Unidos hasta mediados de los años ochenta, y los gatos callejeros seguían siendo relativamente pocos. Incluso nadie los contaba. En algunos estados, como Connecticut, los gatos eran considerados ser tan no problem·ticos que los departamentos de control animal ni siquiera tenían un mandato para recogerlos hasta 1991.
A medida que la superpoblación de perros sueltos descendió, descubrimos a los gatos de la peor manera. Antes de 1985, el número de perros recogidos en los refugios de los Estados Unidos se había estabilizado, sin demostrar ningún aumento verdadero por cerca de cinco años --pero el volumen de gatos recogidos era ahora la mitad de los animales. Antes de 1995, el número de perros recogidos en los refugios de Estados Unidos era menos de la mitad de los que fueron recogidos en 1985. De dos tercios a tres cuartos del número total de los animales recogidos y de los animales matados era gatos.
Entre 1985 y hoy, el número total de perros y gatos matados en los refugios de animales de Estados Unidos ha declinado desde 17.8 millones a apenas 4.6 millones, pero si solamente estuviéramos hablando de perros, la superpoblación de animales domésticos casi sería historia. La mayoría de los perros matados en los Estados Unidos actualmente son aquellos seriamente enfermos, dañados, o que se juzgan demasiado peligrosos para dar en adopción a un nuevo hogar. La mayoría de los gatos, por otra parte, son absolutamente sanos, y se matan solamente porque nadie los desea.
Los números podrían ser más abrumadores, excepto que eliminar completamente a los perros sueltos de las calles de Estados Unidos también permitiría la proliferación de coyotes. Los estudios recientes de los h·bitos de alimentación del coyote urbano, de investigadores en la San Diego State University, en California y en la Arizona State University, en Tucson, descubrieron que los gatos constituyen alrededor de un quinto de la dieta de los coyotes.
Yo llamo a los coyotes "funcionarios naturales para el control animal". Habiendo visto cu·n r·pidamente los coyotes despachan a los gatos, les garantizo que un gato matado por un coyote sufre menos que un gato que cae en una trampa, es mantenido aterrorizado en una jaula próxima a los perros que le ladran por varios días, hasta ver si alguien viene a reclamarlo como animal doméstico perdido, y finalmente matado por una inyección letal o en la c·mara de gas.
Los coyotes también asumen el control de algunas de las presas de los gatos: ratas, ratones, conejos y otros mamíferos pequeños, así como de los p·jaros que han sido debilitados por enfermedad o lesiones, tales como intoxicación por pesticidas y colisiones con ventanas o vehículos --y permítanme aprovechar esta oportunidad para indicar que la noción del gato como depredador importante de p·jaros sanos y como factor importante en la desaparición de p·jaros cantores migratorios neotropicales es una mentira perniciosa, propagada por gente y organizaciones poco dispuestas a enfrentar las realidades de la destrucción del h·bitat que alimenta a los p·jaros.
Quizás el estudio más conocido acerca del gato como depredador, y el más a menudo citado fuera de contexto por personas que desean culpar a los gatos de la desaparición de los pájaros, es el publicado por la Mammal Society, de Gran Bretaña, en febrero de 1998. Para producir esa encuesta, 800 dueños de gatos británicos anotaron lo que mataban sus gatos durante seis meses --aproximadamente 144,000 días-gato de actividad.
Entre todos esos gatos, el matador más activo fue Missy, con 125 muertes en 180 días, incluyendo 28 pájaros. El resto eran casi todos ratones, campañoles (ratón de campo) y otros roedores pequeños.
El segundo lugar le correspondió a Kipper, con 82 muertes en 180 días, incluyendo seis pájaros.
Es decir, 34 pájaros en 360 días-gato, por los gatos más rapaces (con mucho) de entre toda la muestra. Los felinos más expertos en matar gatos pudieron matarlos en una proporción de sólo el 16% de todas sus presas, y tuvieron éxito en matar a un pájaro sólo el 9,4% de los días.
Aún así, los gatos son raramente la causa primaria de la muerte de los pájaros que atrapan. En lugar de eso, escogen el enfermo, el dañado y los ancianos; y a veces los pichones en los nidos.
La importancia de la enfermedad como factor causal en las muertes de pájaros por gatos, justo comienza a ser reconocida. Una señal a ese respeto fue publicada en junio 3 del 2000, en la edición de The Economist, por los investigadores Anders Moller y Johannes Erritzoe, de la Universite Pierre et Marie Curie, en París. Después de examinar los bazos de 500 p·jaros que habían sido matados por gatos, en realidad habían muerto en colisiones con ventanas o golpeados por autos. Divulgaron que los bazos de los p·jaros matados por gatos eran un tercio m·s pequeños, como promedio, en 16 de 18 especies, que los p·jaros muertos en accidentes.
Esto se debía, en parte, a que el 70% de los p·jaros matados por gatos eran pichones, y solamente lo eran la mitad de los otros. Pero un factor m·s importante, sugirieron, era que los "p·jaros que sucumbían a las muchas infecciones, o estaban inundados de par·sitos, tenían bazos m·s pequeños que los p·jaros sanos".
Brevemente, las interacciones entre gatos y p·jaros son muy, muy complejas, y merecen un estudio mucho m·s serio, no tan solo porque la población de gatos sueltos --contrario de lo que creen muchos amantes de los p·jaros-- ahora est· declinando incluso m·s r·pidamente que la de los p·jaros cantores migratorios neotropicales, y esto ha sido así desde hace aproximadamente una década.
Cuando las poblaciones de gatos sueltos declinan, los coyotes asumen el control de algunas de sus presas, y los halcones y búhos tienden a tomar el resto. Pero los halcones y búhos crían relativamente lentamente, produciendo un m·ximo de dos pichones por pareja cada año, generalmente menos. Si usted mata a los gatos, en vez de poner m·s presas a disposición de las aves depredadoras, estar· creando un vacío en el h·bitat que atrae a m·s gatos. Si en lugar de matarlos, se esterilizan los gatos, su número declina en un cierto plazo --m·s o menosó de acuerdo con la capacidad reproductiva de halcones y búhos de prevenir un vacío, y entonces el reemplazo de gatos como depredador no nativo por especies nativas de p·jaros, puede ser exitosa.
Desafortunadamente, ello no fue seguido por un programa sostenido de vacunación. Christine Crawford me dijo hace algunos días que según datos veterinarios actuales del Consejo para Licencias Veterinanrias, ahora est·n vacunados contra la rabia sólo el 3% de los perros de Costa Rica.
Esto es muy decepcionante y se necesita una rectificación. Como Crawford precisó, "un brote de rabia crearía no solamente una crisis de salud pública, sino destruiría el mercado de animales domésticos y los servicios veterinarios".
Según Miguel Escobar, M.D., director asociado de Merial Inc., que es el mayor fabricante mundial de vacunas antirr·bicas, "en 1990 hubo 16,464 casos divulgados de rabia canina en América Latina. En 1998 fue reducido a 2,608. Los casos humanos de rabia fueron reducidos de 252 a 74".
La mayor proporción de reducción de casos de rabia se produjeron en Buenos Aires, Lima y Sao Paolo, ciudades que eliminaron totalmente la rabia vacunando entre el 60% al 80% de la población estimada de perros durante una serie de campañas de tres meses que creó y dirigió Oscar Pedro Larghi, M.D., de Argentina.
La llegada de drogas inyectables para la esterilización, capaces de alterar permanentemente a perros y gatos, muy pronto crear· la oportunidad de combatir la superpoblación de perros y gatos exactamente de la misma manera. Los modelos de campañas de vacunación antirr·bica desarrollados en América Latina ser·n transferibles para la esterilización de gatos y perros, --y por otra parte, las mismas inyecciones deben portar la vacuna antirr·bica a la vez que las drogas para la esterilización. Por lo tanto, cuando se trata de perros y gatos callejeros, cuya esperanza de vida es casi la misma que la eficacia estimada, de tres años, de las vacunas antirr·bicas modernas, una inyección puede ser suficiente para prevenir la mayoría de los problemas que pudieran resultar de un animal suelto, sin hacer ningún daño a la salud y bienestar del animal, y sin que se pierda la contribución positiva del animal para proteger la salud pública consumiendo basura y roedores.
Creo que Esther Mechler de Spay/USA les dir· m·s sobre el progreso que se ha alcanzado recientemente en desarrollar esterilizantes inyectables para perros y gatos y en cómo hacerlos disponibles masivamente. Mucha información técnica actual sobre estos progresos est· disponible en el sitio Web ANIMAL PEOPLE, <www.animalpeoplenews.org>, y lo encontrar· si realiza una búsqueda con los términos "sterilant" e "immunocontraceptive inyectable". Nota del traductor: si disponible en español, los términos serían "esterilizante" e "inmunocontraceptivo inyectable".
Además, una organización llamada The Alliance for Contraception in Cats and Dogs (Alianza para la Contracepción en Perros y Gatos) est· patrocinando un simposio internacional sobre métodos anticonceptivos no quirúrgicos para el control de las poblaciones de animales domésticos, en abril 19-21, 2002, en Atlanta. Se puede conseguir información sobre la conferencia con Henry Baker, Ph.D., en <bakerhj@vetmed.auburn.edu>.
La importancia de la disponibilidad próxima de métodos inyectables para la esterilización no es que substituir· totalmente la esterilización quirúrgica de perros y gatos domésticos. La esterilización quirúrgica puede continuar siendo la preferencia de muchos dueños debido a las ventajas de los métodos quirúrgicos en alterar comportamientos indeseables en el animal, tal como la orina que rocía para marcar el territorio, el vagabundeo y la agresividad, así como en prevenir la fecundidad y c·nceres gonadales que se desarrollan a menudo en animales domésticos viejos no alterados.
La esterilización inyectable es importante sobre todo como método humanitario de controlar y de reducir las poblaciones de perros y gatos callejeros, incluyendo los animales cuasi-domésticos de personas muy pobres, que no pueden vivir realmente dentro de las casas, pero cuya presencia es a menudo bienvenida.
La cirugía puede funcionar como método de control de la población de perros y gatos, reduciendo grandemente los nacimientos indeseados y el control mediante matanzas de animales, dondequiera que se haya hecho asequible. Pero la cirugía toma m·s tiempo, entrenamiento y equipo al veterinario, de que lo que muchas comunidades pueden disponer.
Las sociedades de consumo, si se ejerce suficiente persuasión, pueden disponer recursos para controlar las poblaciones de animales mediante cirugía, pero el control de la natalidad animal en otros lugares depende de poder atraer ayuda exterior --que no est· siempre disponible ni es siempre confiable, lo mismo para distritos rurales atrasados en Estados Unidos que para naciones subdesarrolladas de Asia, ¡frica o América Latina.
Aún en el caso de que la mayoría de las personas en las comunidades pobres aceptaran el valor del control de la natalidad animal, como indican los datos examinados de Estados Unidos y Asia, ni la gente pobre ni sus instituciones públicas puede encontrar f·cilmente el dinero para invertir en ello.
Los líderes pudieran entender que la esterilización animal es m·s económica y eficaz a largo plazo si se le compara con el expediente de matar a los animales callejeros. Sin embargo, la realidad económica y política pudiera imposibilitar políticas a largo plazo, por ejemplo, cuando 14 niños han sido mordidos ya por un perro enojado, no hay una dosis de vacuna antirr·bica en cientos de millas alrededor y en la calle se ha formado una muchedumbre dispuesta a matar a cualquier animal sospechoso y a cualquier ser humano que se les ponga por delante.
Esto ocurrió, precisamente, en mayo del 2000 en Flores, Indonesia, y en junio de 1999 en Kabwe, Zambia. Es una realidad diaria en partes de la India, donde aunque las vacunas contra la rabia est·n ampliamente disponibles, su aplicación es impedida por el coste, la carencia de refrigeración y la corrupción, que evita a veces que la gente pobre obtenga gratuitamente las vacunaciones administradas por clínicas del gobierno. En lugar de ello, las vacunas supuestamente gratuitas se desvían hacia clínicas privadas y la gente pobre muere como consecuencia.
Los mismos problemas pueden ocurrir en lugares de América Latina, aunque no tenemos los detalles.
Las inyecciones anticonceptivas ser·n mucho menos costosas que la cirugía. También presentar·n mucho menos riesgos de infección en clínicas obligadas a funcionar sin refrigeración, agua corriente o electricidad. Según mencionamos anteriormente, pueden ser aplicadas junto con la vacunación antirr·bica. Nombre una comunidad en cualquier lugar del mundo subdesarrollado, y el coste de las inyecciones para esterilizar y para vacunar todos los perros y gatos que est·n sueltos ahora, ser· menor que el coste de mejorar y ampliar los refugios para el cuidado y control animal, así como la esterilización y de las clínicas no lucrativas de esterilización quirúrgica, todo ello para cumplir los est·ndares de Estados Unidos y Europa, --que, en mi opinión, son ellos mismos seriamente deficientes.
También se necesita mejorar las instalaciones para el cuidado animal en el mundo subdesarrollado, y dentro de unos minutos compartiré algunas ideas sobre cómo se puede hacer sin tener que repetir los tremendos errores en que se ha incurrido en los Estados Unidos y Canad·.
Sin embargo, la reducción del número de perros y gatos sueltos y la eliminación de brotes de rabia deben precederlos. De otra manera los refugios para animales y las clínicas no lucrativas nunca llegar·n a satisfacer las necesidades crecientes de sus servicios.
Esterilizar suficientes perros y gatos callejeros para reducir su número visible y permanentemente es intrínsecamente difícil mediante la cirugía, porque la esterilización --por cualquier método-- no comienza a producir una declinación de la población hasta que se haya realizado en el 70% de la población.
Hasta ese punto, la reducción del número de las crías nacidas tender· a elevar el índice de supervivencia del resto. Las madres preñadas y las que amamantan tienen menos competición, así que encuentran m·s presas y toman menos riesgos en la caza. Los perritos y gatitos mejor alimentados son menos vulnerables a las enfermedades y --porque son amamantados durante m·s tiempo y dejan a las madres después ñ son menos vulnerables a la depredación.
Hasta que el 70% de la población de perros y gatos callejeros no se altere, la esterilización de menos proporción, en realidad puede traer consigo una oleada reproductiva, para consternación de los rescatadores individuales y de las sociedades humanitarias pequeñas, que piensan poder hacer una diferencia esterilizando uno o dos cada cierto tiempo, cuando los fondos lo permitan.
Los fallos en anticipar los picos en la población causados por la eliminación de las causas de mortalidad de perros y gatos sueltos pueden acabar por completo con proyectos de neutralización/vacunación, especialmente si las organizaciones humanitarias han prometido una reducción mayor de la población de la que realmente pueden conseguir. Hemos visto suceder esto repetidamente alrededor del mundo, cuando los proyectos quirúrgicos de esterilización no pueden alcanzar el 70% de la población de perro o gatos en el área propuesta antes de la llegada de la próxima época de cría, cuando los resultados son un incremento repentino de la población de perros y gatos en vez de una reducción.
El advenimiento de la vacunación anticonceptiva, especialmente mediante carnadas, debe eliminar el efecto del incremento pico, permitiendo a los rescatadotes alcanzar el 70% propuesto en forma relativamente r·pida y económica.
Coincidentemente, el 70% es también el nivel de cobertura de vacunación requerido para eliminar la rabia dentro de una población animal. Con un 70%, de la población vacunada el virus tiende a morir en el animal infectado m·s bien que a diseminarse lo suficientemente r·pido para que los nuevo infectados sobrevivan.
Lograr la combinación immunocontraceptiva y la protección contra la rabia con una sola dosis sería una bendición, que para algunos investigadores es algo que est· al alcance. Las dosis-carnadas se podr·n administrar sin tener que capturar el animal objeto, y si la vacuna immunocontraceptiva y la vacuna antirr·bica son sometidas a ingeniería genética para que afecten solamente a la especie que se desea, sería evitado cualquier riesgo para los animales a los cuales no estén dirigidas.
Como la distribución de las dosis-carnadas sería tan simple como regar veneno, cualquier departamento para el control animal podría hacerlo bajo supervisión veterinaria apropiada.
Incidentemente, mientras que los immunocontraceptivos para perros y gatos todavía estén en proceso de aprobación y regulación en los Estados Unidos y algunas otras naciones, la vacunación oral específica para especias existe desde hace aproximadamente 25 años. Comenzando en 1976, fue desplegada con un éxito espectacular para erradicar la rabia canina de Europa occidental, suprimiendo las reservas de rabia en los zorros salvajes. Desde 1991 también se ha utilizado para parar brotes de rabia entre zorros, coyotes y mapaches en ciertos lugares de Estados Unidos y Canad·. La vacunación oral tiene el potencial de suprimir la rabia en conjunto, que mata no solamente a tantos como 40,000 seres humanos por año en Asia y ¡frica, sino que es también responsable del mucho perjuicio prevaleciente contra los perros en el mundo, que conduce a brutales purgas episódicas de perros callejeros y estimula una cierta consumición humana de perros por creerse incorrectamente en algunas regiones de Asia, que comerla produce cierta inmunidad contra la rabia.
La introducción de la vacunación oral antirrábica en los Estados Unidos desafortunadamente fue retrasada por lo menos seis años a causa de las demandas legales de National Wildlife Federation (Federación Nacional de la Vida Silvestre y Foundation for Economic Trends (Fundación sobre Tendencias Económicas). Ambas profesaron la preocupación que las vacunas orales antirr·bicas estuvieran modificadas mediante ingeniería genética. Pero la National Wildlife Federation es la sombrilla de 48 clubes de caza estatales, y podría haber realmente haber estado realmente m·s preocupada de que la vacunación contra la rabia eliminara un pretexto común para la caza recreativa.
La immunosterilización de la fauna silvestre amenaza aún m·s directamente a la caza, porque esta técnica se podría utilizar para evitar que las poblaciones de animales silvestres produzcan lo que los administradores de la fauna silvestre llaman un "exceso cazable", las que puede convertirse en un fastidio público si no se matan. Por esta razón, las organizaciones favorables a la caza influenciaron para que se estableciera una ley contra la contracepción de la fauna en el estado de Illinois, y han luchado contra los programas de contracepción de la fauna en muchos otros estados.
Una oposición similar a los métodos immunocontraceptivos se puede esperar en América Latina. Podemos esperar que una fuerte coalición de elementos conservadores se una contra la immunosterilization de perros y gatos callejeros, incluyendo cazadores, opositores de la ingeniería genética, antiviviseccionistas opuestos a la experimentación en animales realizada para desarrollar immunoesterilizantes, líderes religiosos que temen el posible uso de esterilizantes inyectables en las personas y de biólogos especialistas en la conservación que temen que las vacunas desarrolladas para esterilizar perros y gatos pudieran también inhibir la reproducción de especies caninas y felinas silvestres en peligro de extinción.
Las comunidades humanitarias, veterinaria y de salud pública pudieran unirse para inclinar el debate en favor de la immunoesterilización, considerando la enorme ventaja que tiene a largo plazo, a pesar de las preocupaciones de los elementos conservadores. La formación de tal alianza, sin embargo, requeriría una quiebra radical de las posiciones doctrinarias contra la investigación animal y la biotecnología, favorecidas por el ala antiviviseccionista del movimiento de los derechos animales.
Los defensores de los animales que apoyan el uso de la immunocontracepción para salvar millones de vidas animales tendr·n que aceptar que es una técnica hecha posible mediante la ingeniería genética y que es inevitable una cierta experimentación para ganar la aprobación para usarla. Esto no significa que cualquier persona tiene que aprobar "toda" la investigación animal ni "toda" ingeniería genética. Requiere, sin embargo, que los fines y los medios deban ser contrapesados en un an·lisis moral de costo/beneficio, y que las posiciones absolutistas deben dar paso al compromiso, si es que la immunocontracepción llega a ser disponible.
Para la comunidad humanitaria, esto es un dilema significativo al que se enfrentar·, dilema que emergió en la conferencia Spay/USA en julio del 2000, en la que Esther Mechler reunió a varios de los principales investigadores en la inmunoesterilización para describir su progreso ante la comunidad humanitaria.
Uno de esos investigadores era la Dra. Julia Levy, MV, de Gainesville, Florida, que también es la fundadora del proyecto Catnip, uno de los proyectos quirúrgicos no lucrativos m·s exitosos de esterilización que funcionan en Estados Unidos para reducir la población de gatos callejeros. Lar Dra. Levy explicó que ella no había hablado previamente a la comunidad humanitaria acerca de su investigación immunoesterilizante porque esperaba una recepción hostil.
La Dra. Levy explicó lo difícil que es para ella tener que aceptar que para desarrollar y obtener la aprobación reguladora de los immunoesterilizantes se requiera de la decisión, éticamente ardua, de sacrificar la vida de algunos animales en las pruebas que pueden prevenir los nacimientos, y por lo tanto, las matanzas de poblaciones de millones de animales. Ella pidió que la audiencia apreciara su decisión de poner la prevención del sufrimiento por delante de su pureza personal.
Muchos trabajadores humanitarios en la audiencia pudieron haber reconocido en la posición de Julia un espejo de an·lisis racional que los trabajadores de los refugios de animales utilizan para la matanza de animales sanos en las agencias convencionales norteamericanas para el control, y las sociedades humanitarias, porque no hay suficientes hogares que quieran adoptarlos.
Los trabajadores de los refugios, sin embargo, tienen muy poca esperanza de que la matanza de tantos animales consiga algo m·s que vaciar jaulas para que m·s de ellos puedan ser capturados por un tiempo para después mataros. La immunoesterilización promete terminar ese ciclo.
Ustedes, los veterinarios en la audiencia, han esperado pacientemente durante lo que es ahora para mí un largo tiempo, para obtener beneficios económicos por asistir a los departamentos gubernamentales de control animal y a las agencias no lucrativas, a fin para esterilizar y vacunar los perros y gatos callejeros de la gente pobre.
Todos los datos de los Estados Unidos, Europa y Japón demuestran que reducir la abundancia de perros y gatos se traduce en aumentar substancialmente los ingresos veterinario --porque la cantidad de servicio veterinario invertidoen cada animal se incrementa r·pidamente cuando los animales son m·s escasos, m·s difíciles de sustituir, m·s aceptados en los hogares, m·s enlazados emocionalmente con las familias y con una vida m·s duradera. Los descuentos o subsidios invertidos en la esterilización y la vacunación de perros o gatos con dueños muchas veces multiplica los honorarios del servicio veterinario necesario cuando el animal alcanza nueve o diez años de edad.
Esto es algo reconocido por la comunidad veterinaria ñpero, øcómo la inversión en la esterilización de perros y gatos callejeros se vuelve en beneficio de los veterinarios--
Aparte de los beneficios en cuanto a salud pública y a las ventajas ecológicas de esterilizar y vacunar perros y gatos callejeros, para lo cual las instituciones públicas deben proporcionar honorarios razonables, existe la ventaja para los veterinarios de tomar el control de las fuentes económicas. Mientras los perros y gatos callejeros sean abundantes, los perros y gatos perdidos o muertos se substituyen f·cilmente. La inversión en su cuidado es correspondientemente menor. Como los animales vienen y se van m·s r·pidamente, relativamente pocas personas desarrollan un vínculo emocional intenso con sus perros y gatos que los conduzca a gastar el dinero en el servicio veterinario necesario para permitirles vivir en sus años geri·tricos.
En los Estados Unidos, Europa y Japón, m·s de la mitad de lo que se invierte en el servicio veterinario de un animal doméstico, ocurre durante los dos años últimos años de la vida del animal --si el animal vive al menos 10 años.
No tengo estadísticas recientes sobre la adquisición de animales domésticos en Europa y Japón, pero sí de los Estados Unidos. Cerca del 20% de todos los perros con dueños y una tercera parte de todos gatos con dueños provienen de los refugios para animales y de la población de gatos callejeros. La reducción de perros y gatos callejeros reduce el factor de f·cil reemplazo, y aún m·s, cada perro y gato callejero que se esteriliza y vacuna tiene una probabilidad mayor de convertirse en un animal doméstico adoptado. Así los veterinarios se benefician de dos maneras: se reduce la fuente de animales f·cilmente adquiridos y f·cilmente abandonados que nunca se convertir·n en sus clientes, y al mismo tiempo se adquiere un cliente potencial.
Déjenme mostrarles algunos datos que demuestran que los programas de esterilización económicos o gratuitos no dañan los ingresos veterinarios de ninguna manera, puesto que la mayoría de los animales a quienes pudieran atender, de otra manera nunca verían a un veterinario, y que el efecto neto durante varios años es beneficioso al conjunto de la comunidad veterinaria.
Las estadísticas de la American Veterinary Medical Association, publicadas en la AVMA U.S. Pet Ownership and Demographic Sourcebook (Libro AVMA sobre propiedad y demografía de animales doméstico en Estados Unidos), demuestra que desde 1987, coincidentemente con la r·pida expansión de los programas de esterilización y vacunación económica o gratuita en toda la nación e, incidentetalmente, la formación de Spay/USA, el porcentaje de los dueños de perros en Estados Unidos que utilizaron regularmente servicios veterinarios aumentó en m·s del 13%, para un total de m·s del 85%. El porcentaje de dueños de gatos en Estados Unidos que utilizaron regularmente servicios veterinarios aumentó en m·s del 17%, para un total de m·s del 70%.
El número total de casas con animales domésticos aumentó en m·s de 10 millones en el mismo período, mientras que el gasto veterinario por casa con animal doméstico aumentó en m·s de tres veces, sin tener en cuenta la inflación, y m·s que se duplicó si se le considera.
No se perdió ningún trabajo veterinario. El número de veterinarios con trabajo en los Estados Unidos ha aumentado desde 45,000 en 1990, de los cuales apenas 20,000 trataban principalmente a perros y gatos, hasta m·s de 64,000 hoy en día, incluyendo cerca de 32,000 que principalmente tratan perros y gatos.
Aún existe una demanda enorme en los Estados Unidos de m·s veterinarios. Aproximadamente comienzan su p·ractica anualmente 2,000 veterinarios, según cifras de USDA, mientras que los viejos veterinarios, como el Dr. Gissendammer aquí presente, est·n tendiendo a retrasar su retiro --porque crece el negocio y la escasez conduce a que los ingresos de veterinarios y técnicos veterinarios crezcan r·pidamente.
Los ingresos veterinarios en Estados Unidos actualmente van, según la media determinada por AVMA, desde $59,000 por año para un veterinario de pr·ctica general a todos los animales, hasta $76.000 por año para veterinarios en instalaciones de investigación en universidades. Los veterinarios de los refugios de animales caen en un rango medio.
La gama completa de sueldos veterinarios en Estados Unidos ha aumentado en un 40% desde 1991 --pero el incremento m·s r·pido de todos ha estado entre los veterinarios de los refugios que son capaces de realizar 40 cirugías de esterilización de gatos por día. En 1991 un veterinario de esa especialidad y habilidad podría esperar ganar cerca de $45,000 por año. Hoy, un sueldo de $90,000 por año estaría en el extremo inferior de la escala. En un momento de los últimos 18 meses, en los SPCA de San Francisco, Massachusetts y de la North Shore Animal League America todas las posiciones veterinarias vacías tenían sueldos de $105,000 por año y continúan subiendo. stas son tres de las m·s grandes, ricas y prestigiosas organizaciones humanitarias en el mundo, en tres lugares muy de moda --y la ayuda veterinaria que necesitaban no la pudieron obtener a ningún precio.
Los técnicos veterinarios de los refugios ganaban menos de $18,000 por año, como promedio, tan recientemente como en 1997, según una encuesta sobre salarios publicada por la Society of Animal Welfare Administrators-- pero los técnicos veterinarios de pr·ctica privada en estos momentos comienzan con$20,000 y m·s. Los técnicos veterinarios experimentados ganan entre $26.000 y $35.000. Por consiguiente, los refugios est·n teniendo que elevar sus escalas.
La sociedad humanitaria de Michigan tuvo que cerrar dos clínicas de esterilización a mediados de 1999 porque cuatro veterinarios dejaron el trabajo por sueldos mayores, quedando apenas 11 veterinarios para cubrir 15 puestos de trabajo.
La sociedad humanitaria del condado de Macomb, también en Michigan, tenía apenas dos veterinarios para llenar seis posiciones, y en el cercano Grand Rapids, Michigan, la Ottawa Shores Humane Society no podía estar abierta el número suficiente de horas en los hospitales veterinarios locales de ejercicio privado para esterilizar todos los animales que podía adoptar.
La escasez de veterinarios en Estados Unidos est· causando efectos alrededor del mundo. Los veterinarios est·n emigrando m·s r·pidamente hacia Estados Unidos de lo que las escuelas veterinarias extranjeras pueden entrenar los reemplazos, especialmente en especialidades.
"Si tuviéramos una crisis de encefalopatía bobina en Australia, tendríamos muy probablemente que importar patólogos veterinarios", advirtió Geoff Niethe, presidente de la Australian Veterinary Medical Association en 1998.
Pero el ejemplo m·s extremo del efecto global de la demanda veterinaria de Estados Unidos ocurre en la India, los veterinarios de origen indio son abundantes en los Estados Unidos, e incluyen al total del personal veterinario de la Pennsylvania SPCA. Con todo, el cociente de veterinarios respecto a los animales domésticos en la India se cree que es el m·s bajo del mundo. Pr·cticamente no existen especialistas -- porque todos emigran: hacen m·s dinero en un año en los Estados Unidos que en 10 años en su país.
La escasez veterinaria en la India ha emergido como el mayor obst·culo para alcanzar la meta nacional de eliminar las matanzas de perros para el control de la población en el año 2005 --y para mantener la política de no matar que ya existe en, Chenai, Visakhapatnam y otras ciudades, y que descansan en que las sociedades humanitarias esterilicen y vacunen suficientes perros callejeros para prevenir brotes de rabia.
La India es una nación única en el cariño que tiene a los animales. La reverencia por la vida animal es central al hinduismo, budismo y jainismo, originarios de la India, adem·s que dentro de la constitución de la India est·n considerados los derechos b·sicos de los animales. El ministro de cultura de la India, Maneka Gandhi, incluye dentro de su programa el deber de promover el bienestar animal.
La India es también una nación mucho m·s rica de lo que el mundo cree. La tercera parte m·s rica de la población de la India tiene un poder adquisitivo igual o mayor que el que tenía el norteamericano medio durante los años 50. Pero de la misma manera que los norteamericanos no gastaban mucho dinero durante los años 50 en cuidados veterinarios porque perros y gatos eran superabundantes y f·cilmente substituibles, los indios tampoco gastan dinero en cuidados veterinarios. Al no haber escasez de perros y gatos, ellos no reciben ninguna prioridad económica.
Costa Rica est· en el extremo opuesto del espectro en términos de disponibilidad de servicios veterinarios, aunque no en términos de demanda veterinaria. El país tiene realmente uno de los cocientes m·s altos del mundo de veterinarios respecto a población humana ñmayor que el de Estados Unidos.
Si Costa Rica tuviera también el nivel de demanda veterinaria de Estados Unidos, cada veterinario en Costa Rica podría vivir muy bien. Pero tal demanda no llegar· a Costa Rica hasta que suficiente número de perros y gatos se esterilicen para que el mantenimiento de animales doméstico sanos sea una cuestión de prioridad económica.
La mayoría de los países de América Latina, incluyendo Costa Rica, todavía carecen de infraestructura humanitaria. No hay bastantes organizaciones no lucrativas para la protección animal, ni suficientes clínicas no lucrativas para la esterilización y vacunación, ni suficientes programas humanitarios de educación, ni se propugna suficientemente el elevar los est·ndares de la comunidad para consolidar una legislación contra la crueldad, ni hay suficientes refugios de animales, ni tampoco instalaciones para la adopción de animales domésticos o para devolver animales domésticos perdidos a sus hogares, ni para proporcionar un cuidado de emergencia de subsistencia para ayudar a los animales domésticos cuando el dueño se incapacita temporalmente a causa de desastre, enfermedad o accidente.
Hay una aguda necesidad en América Latina de desarrollar el tipo adecuado de infraestructura humanitaria --que se puede hacer relativamente r·pido, con la comunidad veterinaria ayudando a proporcionar el liderzazo con el cual se puedan evitar los grandes errores cometidos por Estados Unidos y por Europa.
El Dr. Vicente desde hace tiempo reconoció el error #1: los refugios no son la respuesta para la superpoblación de perros y gatos ni para las necesidades b·sicas del cuidado y control del animal. Al intentar resolver esos problemas mediante la creación de una red de refugios, se est· utilizando la herramienta incorrecta para el trabajo
Hace dos años visitamos el Valle Sagrado de los Incas, en el Perú, donde no descubrimos virtualmente ninguna infraestructura humanitaria --ningún refugio animal, ni grupos del rescate, ni grupos para los derechos de los animales, ni incluso clínicas veterinarias o departamentos para el control animal. Puesto que no existían programas para el cuidado animal que visitar, pasé mucho de mi tiempo contemplando las oportunidades de comenzar un programa allí, adaptado a las necesidades y a las posibilidades específicas de la región. Aunque Perú es muy diferente de Costa Rica en muchos aspectos, algunos de los principios subyacentes pueden ser aplicables aquí y dondequiera, el primero de los cuales es la creación de instituciones humanitarias que mejor sirvan a los animales y a la gente de la comunidad, y no meras imitaciones de lo que haya hecho alguien en alguna parte.
La situación del perro en Perú, es probablemente casi como la de aquí o la de cualquier otro lugar del mundo subdesarrollado. Los perros de la calle se mezclan con los perros domésticos que andan sueltos. Algunos perros se han vacunado contra la rabia, pero casi ninguno se ha esterilizado. Las actitudes públicas hacia animales son generalmente positivas, incluyendo hacia perros, pero pocas personas saben mucho sobre el cuidado y el entrenamiento apropiados del perro.
La pobreza local dificulta, pero no debe impedir el comenzar una organización humanitaria para servir en el Valle Sagrado de los Incas. La economía peruana se est· desarrollando r·pidamente y el est·ndar de vida en su conjunto parece ser relativamente alto comparado con muchos otros lugares que hemos visitado. La nación est· impresionantemente limpia, con una fuerte ética de trabajo. Todas las instalaciones se reparan y mantienen, y proporcionar un buen servicio público parece ser una cuestión de orgullo, no algo hecho solamente por obligación. La honradez personal también parece altamente valorada.
Brevemente, la atmósfera moral debe aceptar los valores humanitarios si ellos se introducidos en la comunidad por personas respetadas del lugar, como parte de la moral ética social.
Idealmente, se pudiera encontrar una persona o grupo del lugar que esté tratando de ayudar a los perros y gatos callejeros del Valle Sagrado, y a esa persona o grupo se le podría enseñar los métodos y se le podría conceder el dinero-semilla para poder aprovechar todas las oportunidades que puede ver, posiblemente m·s evidentes para un extranjero que para una persona con poca experiencia en levantar fondos y organizar proyectos humanitarios.
Si tal persona o grupo no aparecen f·cilmente, esto no puede ser mayor obst·culo para comenzar, que lo que la falta de un representante local significa para un negocio que trata de expandirse a un nuevo mercado. Lo que se debe hacer en ese caso es buscar la persona con el interés apropiado y algunas habilidades relevantes, para entrenarlas bajo un mentor en residencia temporal, hasta que esas personas puedan trabajar por sí mismas.
En todo el mundo hay personas que quisieran hacer algo para ayudar a los animales, de sólo saber cómo. La primera tarea de un evangelista o empresario humanitario es encontrar a esa gente, compartir con ellas la idea de que algo puede ser hecho, y después ayudarla a conseguir cómo comenzar -- después de lo cual, es hora para que el promotor se quite del camino y quede sólo accesible para si es necesaria una ayuda adicional.
El Valle Sagrado se extiende desde Cuzco, la antigua capital de los Incas, con una población 450,000 habitantes, hasta Machu Picchu, la principal atracción turística en América Latina, que atrae m·s de 250,000 habitantes por año. Alrededor de la mitad de estos visitantes viene de América Latina. Estados Unidos, Inglaterra y Alemania son los principales proveedores del resto.
Virtualmente, todos los visitantes llegan a través del pequeño aeropuerto de Cuzco y de la estación de trenes de Machu Picchu (así como a través de la estación de trenes de Cuzco), pero es mayor el movimiento en las primeras dos.
Pueden establecerse quioscos en el aeropuerto de Cuzco y la estación de trenes de Machu Picchu para solicitar con eficacia donaciones monetarias de turistas para los perros y gatos locales, distribuir la literatura para la recaudación de fondos impresa en inglés, español y alem·n, así como recoger nombres y direcciones para solicitudes adicionales a través del correo regular. También pudieran ser vendidos artículos de recuerdos fabricados localmente, que representen perros y gatos.
De acuerdo con los resultados de proyectos similares en otros lugares, estimaría el potencial a recaudar en el primer año en cerca de $125,000, un dólar por cada visitante norteamericano o europeo. Esto sería suficiente para emplear seis personas calificadas a tiempo completo a fin de realizar programas substanciales, dada la estructura peruana de bajos salarios, así como realizar mayores recaudaciones de fondos.
Debo pensar que el potencial de recaudación de fondos de tal organización después de varios años, pudiera alcanzar millones de dólares.
El programa debe consistir de un local fijo, hospital y refugio para la adopción en el que no se mate animales; pero que proporcione esterilización gratuita y servicios veterinarios b·sicos para cualquier perro o gato rescatado o con dueño, m·s una clínica móvil, también con personal del lugar, que atravesaría el Valle Sagrado semanalmente, con paradas en el mercado de Pisac, el centro principal del comercio entre Cuzco y Machu Picchu; Urubamba, el paradero turístico principal; Ollantaytambo, la mayor atracción turística entre Cuzco y Machu Picchu; y Aguas Calientes, la terminal de autobuses de Machu Picchu.
La clínica móvil proporcionaría servicio veterinario gratuito o económico para cualquier tipo de animal, si el cuidado es para la ventaja del animal, así como educación humanitaria --y debe intentar trabajar en cooperación con cualquier veterinario residente del lugar. La idea sería aumentar el volumen y el nivel de los servicios veterinarios proporcionados en la región, sin competir con pr·cticas existentes.
Anticiparía la necesidad de un veterinario a tiempo completo; dos ayudantes veterinarios (uno para manejar la clínica de Cuzco y uno para viajar con la clínica móvil); un administrador del negocio y un par de recaudadores, uno para dirigir el quiosco en Cuzco y otro para manejar el quiosco en Machu Picchu.
No sugeriría comenzar con menos personal, porque un proyecto exitoso debe comenzar con recursos para hacer cosas en una escala visiblemente eficaz desde el principio.
El papel principal de las organizaciones no gubernamentales del exterior sería el proporcionar el capital para el inicio, ayuda organizativa y una asesoría, en el grado necesario, para lograr que el trabajo comience a, subscribiendo la extensión del proyecto existente o empleando al personal necesario para comenzar desde cero.
El personal no-veterinario necesario podría ser reclutado en la industria del turismo. Sucedió que observamos a una conductora ferroviaria joven alimentar a un perro perdido. Ella parecía ser multiling¸e con fluidez y preocupada. Puede que nunca haya oído hablar de sociedades humanitarias o acerca del trabajo humanitario como ocupación, y quiz·s tampoco oyó hablar nunca acerca de la esterilización de animales domésticos, pero una persona que alimenta a un animal perdido es una persona que le importa los animales, que pudiera quedar enormemente inspirada si le presentara la noción de que ella pudiera hacer mucho m·s.
Por consiguiente, si sucediera que yo personalmente fuera la persona que comenzara este proyecto, intentaría emplear a esa conductora y a gente que demostrara amabilidad para con los perros --a la vez que realzaría el prestigio de su nuevo trabajo pag·ndole m·s que cualquier salario que devengara actualmente.
El fluir por Machu Pichu de personas de otras partes de América del Sur pr·cticamente garantizaría que cualquier programa exitoso pronto sería emulado. Igual pudiera ser dicho de docenas de otros puntos estratégicos.
Una compañera reportera, de un periódico metropolitano importante en una región con un índice notoriamente alto de matanza en los refugios locales, recientemente me acosó durante una hora intentando que le diera una estimación de cu·n lejos estaba su región de poder alcanzar índices tan bajos como los de San Francisco.
San Francisco, según lo mencionado en esta charla, terminó el año 2000 con un índice de matanza de perros y gatos de apenas 2.6 por cada 1,000 habitantes humanos --la tasa m·s baja alcanzada nunca en cualquier gran ciudad de los Estados Unidos. Muchas ciudades todavía matan perros y gatos a una tasa 20 y 30 veces m·s alta que esa.
La región acerca de la cual me preguntaron no tiene una tan alta tasa de matanza. Es también muy deficiente en proporcionar los otros servicios humanitarios b·sicos. Las sociedades humanitarias que procuran servir el ·rea est·n a m·s de una hora de camino en auto unas de otras. Muchas comunidades incluso no tienen ni siquiera una perrera, así que cómo van a tener los servicios completos de una sociedad humanitaria: clínica para la neutralización económica, centro para gran cantidad de adopciones que ayuden a los animales a encontrar un nuevo hogar e instalaciones para el cuidado de los animales que no encuentran un nuevo hogar.
En Norteamérica, la mayoría de las regiones tenían una red razonablemente completa de refugios para el control animal antes de 1960, tenían sociedades humanitarias con servicio completo antes del año 80, y comenzaron a agregar clínicas para la esterilización económica, centros de adopción de gran volumen y santuarios para el cuidado en vida para 1990, cuando m·s tarde.
Después de explicar la historia a mi colega me volvió a preguntar:
"Bien, --estamos atrasados 40 años, 20, 10--, cuántos--"
Pero la historia sola no contestaba a su pregunta. Considere una carrera de tortugas y liebres en la cual la liebre corra mucho más rápido, pero en la dirección equivocada. Cuando rectifique su ruta la tortuga podría haber llegado a la meta.
La comunidad de la reportera puede haber comenzado muy detr·s de otras comunidades, pero no necesariamente est· del todo detr·s --porque muchas de las m·s viejas agencias humanitarias han caminado en dirección incorrecta. Porque los refugios para el control animal existían para la matanza por medios inhumanitarios, tales como dispararles, enviarlos a la c·mara de gas o de descompresión, o vendían los animales a los laboratorios para ayudar a resolver los gastos de explotación. Décadas atr·s, las sociedades humanitarias de toda Norteamérica participaban en licitaciones de contratos para el control animal, los tomaban a menudo con una perdida neta, y se encontraban ellas mismas teniendo también que matar un alto volumen de animales debido a la carencia de hogares que quisieran adoptar y también a la falta de imaginación para hacer algo m·s acerca del problema, mientras se mantenían calladas acerca de la matanzas, porque el público donante tiende a responder negativamente si descubre que las sociedades humanitarias matan.
Por supuesto, eventualmente salió a relucir el secreto de las sociedades humanitarias que mataban en grandes cantidades, y las donaciones sufrieron. Entonces, a causa de que las sociedades humanitarias ponían todos sus recursos en capturar y matar animales, bajo contratos desventajosos de control animal, no ponían los recursos en la prevención de nacimientos indeseados de animales domésticos --que eran los programas que el público deseaba. Por eso, como expliqué anteriormente, el problema de la superpoblación de perros y gatos justamente iba de mal en peor.
Cu·n lejos detr·s no es, por consiguiente, una cuestión de cuando adquirió una agencia para el control animal o una sociedad humanitaria. M·s bien es una cuestión de cu·ndo las personas que rigen el control animal o la sociedad humanitaria, que planean cuidar de los animales, comprendan finalmente que si se desea realmente solucionar el problema de los perros y gatos sin hogares, eliminar los animales callejeros y todos los problemas que implican, se debe comenzar proporcionando esterilización y vacunación económica o gratuita.
Estas son las necesidades. Después se puede agregar un centro de gran capacidad para la adopción y un santuario para el cuidado en vida. Si la clínica de esterilización y vacunación, el centro de adopción en grandes cantidades y el santuario para el cuidado en vida hacen bien el trabajo, especialmente la clínica de esterilización, nunca más se necesitar·n refugios para el control animal convencionales ni las llamadas sociedades humanitarias de "servicio completo", que matan a la mayoría de los animales que se supone que rescaten.
Primero se necesita la esterilización y vacunación económicas, o de un servicio equivalente contratado fuera de la práctica veterinaria privada, porque no importa si los dueños de animales domésticos puedan permitirse pagar la esterilización y vacunación, o sean suficientemente responsables para hacerla o no, todavía existir· la necesidad de hacerla para ventaja de toda la comunidad, incluyendo los animales.
Hay a menudo gran resistencia, especialmente entre veterinarios del ejercicio privado, a la idea de "recompensar" a los dueños de animales domésticos supuestamente "irresponsables", esterilizando y vacunando sus animales. Se dice a menudo que esta gente no debe tener animales domésticos. Estas discusiones son inaplicables a la realidad. El hecho es que la gente que necesita ayuda para esterilizar y vacunar sus animales domésticos, de hecho ya los tienen, y esos animales necesitan la esterilización y la vacunación. No hacer caso de esa necesidad es como no hacer caso de un incendio en la casa de su vecino porque usted sabe que él fuma en la cama. Lo mismo si su vecino es un tonto o no, el fuego debe apagarse para reducir el daño posible a su propia casa.
Después que se tenga un programa exitoso de esterilización y vacunación se necesita un centro de gran capacidad para la adopción de animales domésticos, si es que se puede iniciar uno, porque para encontrar hogares a perros y gatos adoptables, primero hay que tenerlos en un lugar conveniente, donde atraigan f·cilmente la atención de la gente, donde pueden vivir sanos, cómodos y felices; y puedan recibir cualquier entrenamiento que necesiten mientras esperan por la adopción.
Nada de esto se puede hacer con eficacia en aburridas filas de jaulas de acero y cemento en los arrabales. Ir en la dirección correcta significa tratar estos animales al menos como si tuvieran tanto valor como la mercancía inanimada. Tr·telos como si tengan valor, y la gente los desear· --y la manera que usted trata a los animales, como veterinarios y representantes humanitarios, ser· percibida como el est·ndar apropiado para el cuidado del animal doméstico.
Déjeme precisar aquí brevemente que los perros no se vuelven locos en las perreras porque permanecen en ellas demasiado tiempo, sino porque esos sitios no pudieran haber sido diseñados peor si hubieran sido diseñados por científicos locos cuyo único fin fuera volver locos a los perros. El diseño convencional de piso de cemento, paredes contiguas y techo de zinc es una atrocidad heredada de los establos de la edad media. Las sociedades humanitarias copiaron la manera en la cual se mantenían juntos caballos y perros de caza, sin pensar en lo m·s mínimo las diferencias del comportamiento entre perros y caballos. Los perros necesitan compañeros compatibles, necesitan espacio para correr, necesitan la seguridad de no ser observados fijamente desde cerca por perros extraños, necesitan aire y luz al aire libre y necesitan cavar.
Dé al perro lo que necesita y será muy fácil mantenerlos felices y sanos. Prive a un perro de cualesquiera de estas cosas y pronto tendr· a un perro enfermo y desesperado. Enseñe a una comunidad a privar un perro de estas cosas, y tendr· una comunidad completa de perros inadaptados que ser·n entregados a los refugios o tirados a la calle.
Los gatos necesitan escalar y prefieren un ambiente reservado. No hay animal más fácil de cuidar que un gato. Incluso los grandes monos en parques zoológicos tienen, con éxito, a gatos como animales domésticos --y al menos también lo tuvo un oso pardo, ahora fallecido. Desafortunadamente, los grandes monos y el oso pardo en los parques zoológicos tienen a menudo un mejor sentido de lo que necesita un gato que los directores de refugios animales de las sociedades humanitarias. Visito demasiado a menudo sociedades humanitarias llenas de gatos nerviosos, llenos de p·nico y enfermos, que se mantienen en celdas del tamaño de un horno de microonda, donde tienen que escuchar 100 perros enloquecidos que ladran durante toda la noche y todo el día. Esa no es una manera humanitaria de mantener los gatos, en c·maras de tortura, y si los egipcios antiguos tenían razón que los seres humanos harán frente a un gato el día del juicio final, muchos directores de refugios puede que pasen una eternidad muy caliente.
Si se mantienen perros y gatos en una instalación que parece una c·rcel, con olores como de cloaca, el resto de los perros y gatos de la ciudad ser·n tratados como banda de criminales, porque la instalación envía el mensaje de que ello es aceptable.
Si se tratan a perros y gatos como huéspedes de honor, la comunidad copiará esos estándares. Y esto también ha sido probado repetidamente.
Finalmente, se necesitan santuarios para el cuidado de la vida, como reserva, para animales que no pueden ser adoptados, porque mucha gente no traer· su perro o gato a un refugio si piensa el animal puede ser matado. En lugar de eso, abandonar·n el animal en cualquier parte "para darle una oportunidad". Ese animal contribuir· a la cría de la población de perros y gatos callejeros.
La gente entrega sus animales domésticos por toda clase de razones. Lo mismo si pensamos que esas razones son "v·lidas" o no, éste es un hecho con el que tenemos que convivir. Debe entenderse que muchos de estos animales domésticos se entregan no porque no sean estimados por sus dueños, sino porque a éstos no le queda otra opción: han perdido su trabajo o el hogar, el animal ha mordido o ha arañado a un niño, el cónyuge odia al animal, el propietario est· amenazando desahuciarlo o el dueño ha muerto y la persona que se quedó con él est· tan deprimida que no puede hacerle frente.
Si esas gentes perciben que el animal va a encontrar otro hogar o que va a estar en un santuario, traer·n al animal a la red de adopción y cuidado. Y el animal no procrear· en las calles para contribuir adicionalmente al problema de los animales domésticos sin hogares.
Es muy grato tener agencias para el control animal que den el servicio de mantener los animales domésticos perdidos hasta que los dueños los encuentren, pero no son las que se necesitan para prevenir la superpoblación y la matanza en los refugios.
Las sociedades humanitarias de servicio total que pueden proporcionar servicios veterinarios de emergencia, educan a las personas e investigan quejas sobre crueldad son también muy gratas. Sin embargo, no pueden terminar con la superpoblación de animales domésticos ni con las matanzas en los refugios.
Una comunidad que ponga el énfasis principal en desarrollar agencias para el control animal y sociedades humanitarias de servicio total, en breve, van por un camino equivocado.
Así pues, cuán lejos está detrás América Latina de resolver humanitariamente el problema de la superpoblación de perros gatos--
Todo depende del camino que se tome de ahora en adelante. Vayan por el buen camino y pronto estarán a la cabeza del mundo.
Gracias