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DICIEMBRE 2004 La
matanza de perros no detiene la proliferación
de la rabia, confirma un importante estudio indonesio
BANGKOK,
FALLUJAH, BUCAREST, BEIJING, EL CAIRO, COLOMBO
-- Si
como aconsejaba Winston Churchill uno nunca
debe atribuir a la maldad lo que se puede
atribuir a la estupidez, la estupidez oficial,
más bien
que la maldad, impidió que se evitaran
brotes de rabia que condujeron a masacres de
perros en por lo menos dieciocho naciones durante
la última mitad de año 2004. Los perros fueron muertos a tiros,
envenenados, gaseados, apaleados o electrocutados
por decenas de miles simplemente porque muchas
autoridades en muchas partes del mundo todavía
no reconocen que la vacunación total es
el único medio eficaz para detener o
retardar una epidemia de rabia canina. Incluso fueron reportadas masacres
de perros en tres estados de Argentina, donde
el médico Oscar P. Larghi demostró durante
los años 90 que las campañas de
vacunación intensivas de tres meses
pueden suprimir virtualmente la rabia en ciudades
importantes. “Aún la carnicería masiva de la población perruna,
sin una campaña intensiva de vacunación
entre los sobrevivientes, no eliminará un
brote de rabia, incluso si ocurriera en una pequeña
isla”, concluyó Caccilia Windiyaningsih,
experta en control de rabia del Ministerio Indonesio
de Salud, en noviembre de 2004, en la Revista
de la Asociación Médica de Tailandia,
durante una extensa revisión de uno
de los mayores esfuerzos para detener la rabia
mediante la matanza de perros. “Flores,
aislada isla indonesa previamente libre de rabia,
ha estado experimentando un brote de rabia canina
que ha resultado en por lo menos 113 muertes
durante junio de 2004”, comenzó diciendo
Windiyaningsih. El
brote de rabia en Flores “comenzó con la
importación de tres perros de Sulawesi,
con rabia-endémica, en septiembre de 1987”,
escribió Windiyaningsih. “Las
autoridades locales respondieron
con una matanza masiva de perros”, a
principios de 1998. “Aproximadamente
el 70% de los perros en el distrito donde se
introdujo la rabia fueron matados en ese año”,
describió Windiyaningsih, “y así y
todo todavía existe rabia canina en Flores”. Los
gatos y los monos también fueron blancos inútiles. “Antes
del brote actual de rabia había un estimado
de 600,000-800,000
perros en la isla”, sigue diciendo Windiyaningsih, “casi
todos tenían dueño o estaban semi-controlados.
No habían sido vacunados
contra la rabia, puesto que no había habido
rabia previamente en Flores. Los perros se usaban
como guardianes, como animales de compañía,
para comer y para comerciar”. Los
vendedores de carne de perro, no los perros callejeros,
fueron los mayores culpables de la extensión
de la rabia en Flores. “algunos ciudadanos
no mataron a sus perros y los trasladaron a distritos
contiguos todavía libres de rabia, donde
fueron vendidos en los mercados”, explicó Windiyaningsih. “Algunos
de estos perros incubaron la rabia y contribuyeron
a la extensión de la enfermedad hacia
otros distritos”. En
Flores del Este, donde comenzó el brote de rabia,
fueron matados 53,204 perros en 1998. Solamente
quedaban 5,314 perros en 2002, de los cuales
solamente el 40% fueron vacunados, una cifra
ni siquiera cercana al 70% necesaria para detener
una epidemia, y menos de la mitad de la tasa
del 85% recomendada por la Organización
Mundial de la Salud como meta en las campañas
de vacunación, para contar con un margen
de seguridad. En
todo Flores fue muerta el 80% de la población
perruna. Justo el 46% de los sobrevivientes fueron
vacunados. Incluso
después
que las autoridades de Flores comprendieron que
las masacres de perros no detenían la
epidemia de rabia, Windiyaningsih notó que “no
se realizó ninguna campaña en la
totalidad de la isla, como había sido
recomendado por dos asesores de la OMS”. Los
asesores Henry Wilde, del Queen Saovabha Memorial
Institute de Tailandia y F.X. Meslin, experto
en rabia de la OMS, fueron co-autores del artículo
de Windiyaningsih, junto con Thomas Suroso
and H.S., del Ministerio Indonesio de Salud. “Fueron
matados 226,698 perros más después
de 1999”, continuó Windiyaningsih, “sin
embargo, la rabia canina no fue eliminada.
De 2,881 perros analizados, 2,318 fueron encontrados
positivos (80%)”. “Los distritos
de Flores del Este y Sikka continuaron exterminando
perros hasta 2001”, reportó Windiyaningsih. “Pero
no tuvieron éxito en eliminar la enfermedad.
Los distritos de Ende y Ngada comenzaron la matanza
masiva de perros en el año 2000, pero realizaron
sólo débiles esfuerzos de vacunación
de la población canina restante. Ambos
distritos sufrieron aún de rabia canina
y humana en 2001. Solamente Lembata, un distrito
aislado en la isla, permaneció libre
de rabia
humana, pero reportó 37 casos de rabia
canina, aunque probablemente tuvo más. “Sin
embargo”, observó Windiyaningsih, “Lembata
fue el único distrito que vacunó más
del 50% de población canina”. La
matanza de perros en Flores del Este comenzó más
de un año después de que ocurriera
el primer caso de rabia humana, observó ANIMAL
PEOPLE en junio de 1998. La matanza fue ordenada
inmediatamente que surgió el malestar
que trajo la caída de la dictadura de
Sujarto en mayo de 1998. Los funcionarios hicieron alusión a que los disidentes pudieran
ser vistos como perros rabiosos por un régimen
que comenzó con la matanza, en 1965,
de 300,000 ciudadanos chinos en nombre de una
purga anticomunista. Perros y democracia
Los
resultados de Windiyaningsih reafirmaron la visión expresada
treinta y un años antes por el Dr. Guillermo
Winkler, del Centro para el Control y Prevención
de Enfermedades, en el Manual para el Control
de la Rabia de la Academia Nacional de Ciencias,
de que “las persistentes campañas
de captura y envenenamiento como medio para el
control de la rabia deben ser suprimidos. No
hay evidencia”, escribió Winkler, “de
que estos costosos y políticamente atractivos
programas reduzcan la población de la
fauna o la incidencia de la rabia”. Matar
animales en nombre del control de la rabia sigue
siendo políticamente atractivo en el mundo,
en parte porque la necesidad
profesada de exterminar perros u otras especies
proporciona un pretexto a los gobiernos inestables
para mantener ocupados a los soldados, crea
empleos por patrocinio, asegura la lealtad
de los rufianes que de otra forma pudiera causar
problemas y en los casos extremos llena las
calles de hombres armados, cuyas armas de fuego
tienden a mantener intimidada a la población,
alejada de cualquier demostración de protesta
--como en Kiev, en noviembre de 2004, donde cambió los
resultados en una elección nacional
corrupta. Una
década
de esterilización, vacunación y
educación pública por Animales
de Ucrania SOS, fundada en 1994 por la anteriormente
periodista de Naciones Unidas, Tamara Tarnawska,
ha disminuido la población de perros callejeros
en Kiev. El éxito del movimiento democrático
ucraniano puso en contexto lo vicioso de la represión
que sufrió Animales de Ucrarnia SOS durante
los años 90, cuando desafió al
establecimiento local para el control animal.
Los apartamentos de los partidarios fueron invadidos
y sus perros aporreados hasta la muerte delante
de ellos. Tarnawska misma fue acusada de posesión
ilegal de medicinas veterinarias, los vehículos
saboteados, proferidas amenazas de muerte incluso
en presencia de medios de noticias simpatizantes
y el veterinario de Animales de Ucrania SOS
sufrió daño cerebral y pérdida
seria de memoria en un sospechoso accidente automovilístico
que costó la vida a otras dos otras
personas. Retrospectivamente,
sacar el asunto de los perros del discurso político
ucraniano pudo haber sido el principio del
fin del régimen autoritario post-comunista. Perros soldados
La
Agencia France Press describió la masacre de perros y
gatos del 9 de diciembre, que siguió a
la primera fuerza expedicionaria de los Marines
de Estados Unidos en Fallujah, Iraq. El
periódico
iraquí Sabeh divulgó el 6 de octubre
que habían ocurrido más de 60
casos de rabia humana en la provincia
de Anbar, antes de que los Estados Unidos invadieran Fallujah. “El Dr.
Imad Al Deen Al Nagash, director de supervisión
de salud en el Ministerio de Salud Iraquí,
dijo que la extensión de la enfermedad
era debido a una escasez de vacunas,
escasez de tratamientos post-exposición, abundancia de perros
callejeros y a un nivel bajo de conocimiento
entre los ciudadanos”, tradujo la nueva
agencia de Xinhuanet. “Al Nagash
indicó que se vacunarían a más
de 145,000 niños
a pesar de las operaciones militares en curso
en Fallujah, Ramadi y dos districtos de Anbar
Governorate” continúo Xinuanet. Probablemente
la vacunación nunca ocurrió.
Tampoco los infantes de marina trajeron suministros
de Raboral, la vacuna oral contra la rabia
para inmunizar a los animales que no
puedan ser capturados para inyectarlos, ni
siquiera vacunas convencionales contra la rabia
ni conocimientos técnicos sobre control animal. Lo que
trajeron, substituyendo sus armas de combate
por la de matanza de perros y gatos, fueron escopetas,
de la misma manera que hizo hace cincuenta años
el sur rural, la única parte de los Estados
Unidos con rabia canina endémica, mucho
tiempo antes de que la vacunación la suprimiera
en todo el resto del país. Probablemente
los gatos y perros callejeros eran pocos, pues
el régimen de Saddam Hussein había
animado a sus tropas a que los utilizaran para
la práctica de tiro al blanco. Los animales
que quedaron vivos, al igual que los sobrevivientes
de las purgas de gatos y perros en todas partes,
aprendieron a andar de noche y no dejarse ver.
Por otra parte, los animales domésticos
abandonados por los refugiados pudieron ser matados
fácilmente. Los
infantes de marina dijeron a la agencia France-Press
que consiguieron librarse de un vector potencial
de la enfermedad antes de que los refugiados
volvieran. A ninguno pareció importarle
que algunos refugiados deseaban encontrarse con
sus animales domésticos perdidos. Carne de perro y rabia
La
atención
de Xinhuanet hacia el brote de rabia en Iraq
se produjo después que se divulgaran diez
casos de rabia humana en Cixi, China. Después
de varios días de avisos públicos,
funcionarios de Cixi y cierta ayuda contratada
en base a la generosidad, mataron, según
se informa, a 44,000 perros en cinco días.
Una masacre similar siguió en Guilen. Los
medios de noticias chinos describieron a las
víctimas
como animales domésticos sin vacunar.
Activistas de Internet
avisaron en mensajes hábilmente disimulados,
las alertas distribuidas antes de los Juegos
Olímpicos de 2004 en Atenas, de que
las matanzas
eran parte de una campaña oficial para
librar a China de perros callejeros antes de
las Olimpiadas de Beijing en 2008. Ninguna
denuncia parecía creíble. A
diferencia de Grecia, donde según se informa desaparecieron
tanto como 15,000 perros callejeros en los años
previos a las Olimpiadas de 2004, China tiene
realmente pocos perros callejeros, pues no se
han tolerado oficialmente desde la primera purga
nacional de perros que siguió poco después
de la toma de posesión comunista en
1949. Las
fotos de la masacre de perros en Cixi demostraron
que la mayoría de las víctimas eran unos perros amarillos
relativamente grandes apodados “carne perseguida” en
China y Corea meridional y costera. Ni
Cixi ni Guilen están cerca de Beijing o en alguna ruta
importante a Beijing, ni siquiera es un destino
turístico popular. Ambas, sin embargo,
son ciudades de distritos conocidos por tener
enormes granjas de carne del perro, donde existen
muy pocos perros como animales domésticos. El
número
de perros muertos fue excepcionalmente alto comparado
con aquél de las últimas purgas
de animales domésticos ilegales en Beijing
y Shangai, ciudades mucho más grandes. Finalmente,
mientras que China tiene leyes terminantes
sobre la vacunación de animales domésticos
contra la rabia, se eximen de ella los perros
criados para el consumo, debido a una creencia
de que no se puede comer con seguridad perros
vacunados. Oficialmente, los “perros de carne” se mantienen separados del
resto de los perros, pero todos los brotes de
rabia canina conocidos en China durante las últimas
docenas de años se han producido en las
regiones meridionales y costeras donde se consume
carne de perro, y no en el área de Beijing
ni en el interior, donde es infrecuente el
consumo de carne de perro. Se
pudo haber acusado al comercio ilegal filipino
de carne de perro del brote de rabia que condujo
al envenenamiento de cerca de 1,500 perros en
Legazpi durante la semana que comenzó el 18 de noviembre.
La ciudad universitaria de Dumaguete, separada
por varias islas, confió en tiradores
de primera para matar cerca de 500 perros callejeros
durante la primera mitad de 2004, de una población
estimada en 12,000. Rumania
Se
veían
claramente consideraciones políticas detrás
de la purga de perros y gatos en Bucarest, Rumania,
después que Traian Basescu fuera reelecto
en junio y declarada su candidatura para presidente
de la nación.
Basescu, cuya carrera política se ha construido
sobre matanzas de perros y arrestos de prostitutas,
demandó la victoria en las disputadas
elecciones del 12 de diciembre. En
Galatzi, Rumania, la firma Anglo-India Ispat
International adquirió el gran y complejo molino de
acero SIDEX y prometió sustituir el notoriamente
obsoleto equipo productor de contaminación.
Mostrando serias intenciones, la co-fundadora,
Dana Costen, de ROLDA, denunció por correo
electrónico a ANIMAL PEOPLE la contratación
de matadores de perros para acabar por lo menos
con 1,000 de los 3,000 perros que se estima habitan
en la vecindad, sobre todo como animales domésticos
de más de 5,000 trabajadores y
sus familias. Muchos de los perros habían
sido esterilizados y vacunado, dijo Costen. En
Serbia, el presidente Tadic Snezana de la Sociedad
Zov alegó en
un correo electrónico de cinco-páginas,
que más de cuarenta perros fueron apaleados
e inyectados con insecticida Dichlorvos el 18
de octubre en la aldea de Kolut, por orden del
médico Jovan Slavkovic, que en septiembre
había sido elegido alcalde de la cercana
ciudad de Somor. El dueño de la tierra
donde los perros fueron enterrados, escribió Snezana,
intentó intervenir, pero él y el
vigilante fueron sacados del lugar haciendo uso
de una brutal fuerza física”.
Egipto
y Turquía
Una
masacre de perros que fue anunciada en El Cairo
a mediados de septiembre, parece haber sido evitada
por la intervención oportuna de la Federación
Egipcia del Bienestar Animal, la Sociedad Egipcia
de Amigos de los Animales y por la Sociedad para
la Protección de los Derechos de los
Animales en Egipto. “Repentinamente
asistimos al comienzo de una nueva era en El
Cairo”, nos dijeron en un correo electrónico
fechado en octubre 27 Ahmed El-Sherbiny, jefe
ejecutivo de EFAW y ESAF y Amina Abraza, fundador
SPARE. “El jefe del departamento veterinario
del gobierno que tuvo a su cargo las últimas
campañas de envenenamiento y disparos
contra los animales, ha sido substituido
por el Dr. Ahmed Tawfik, quién está muy interesado en la “esterilización
y retorno” como alternativa a las matanzas,
y desea conocer más. Él
siente que se demorará cerca de tres años
en ver los resultados de un programa de esterilización
y retorno, siendo una buena indicación
de que no espere resultados de la noche a la
mañana”, divulgaron El-Sherbiny
y Abaza después de haberse reunido con él. El-Sherbiny
y Abaza advirtieron
que “probablemente tuviera que continuar
disparando y envenenando hasta que el programa
de esterilización y retorno estuviera
bien avanzado, en respuesta a la presión
desde arriba”. Chinny
Krishna, ejecutiva de Cruz Azul y Perihan Agnelli
fundador de Fethiye Friends of Animals, volaron
a El Cairo para ayudar a conseguir que comenzara
un programa de esterilización y retorno.
Krishna dirigió el programa animal nacional
indio de control de la natalidad. Agnelli fundó un
programa similar en 2000 en Fethiye, Turquía,
que en junio de 2004 se convirtió en el
modelo oficial para el control animal en toda
la nación, como parte de una nueva ley
nacional para el bienestar animal. El
programa indio ABC, a pesar del éxito significativo
durante muchos años, todavía encuentra
oposición frecuente de políticos
que prefieren la matanza de perros. Asimismo,
la nueva política turca pronto fue desafiada
mediante matanzas de perros por disparos y envenenamientos
por lo menos en tres ciudades. Abdulkadir Aksu,
ministro del interior, recordó el 4
de noviembre a los administradores de 81 ciudades
sus obligaciones bajo la ley. La
apariencia de progreso en Egipto tuvo un revés similar
en este último noviembre. “Matan
millares de perros”, escribió en
un correo electrónico Mona Khalil, voluntaria
de SPARE. “Mis dos perros, tan especiales,
fueron matados sin ninguna razón. Una
persona que no los deseaba tener cerca llamó a un policía que vino
a dispararles. El policía está cooperando con el departamento
veterinario, que utiliza veneno”.
Sri Lanka
Las
noticias de Sri Lanka fueron más edificantes. Después
de que dos residentes de Colombo murieran de
rabia, según se informara en septiembre
de 2004, Nimal Siripala de Silva, ministro de
salud de Sri Lanka, anunció el 22 de
septiembre su intento de reducir la población de perros
callejeros de Sri Lanka desde 2.5 millones hasta
1 millón, nos dijo en correo electrónico
enviado a ANIMAL PEOPLE el veterinario Kala
Santha. Santha
se había
opuesto oralmente durante años al programa “capturar
y matar”, que los funcionarios de Sri
Lankan explicaron repetidamente que fue modelado
por recomendaciones de la World Society for
the Protection of Animals. Una
segunda muestra ominosa de Colombo llegó cuando
los activistas Shyama Peries y Kumudhini Saravanamuttu,
de “esterilizar y retornar”, fueron
acusados de “abandonar” animales,
según lo descrito por Sagarica Rajakarunanayake,
del grupo Sathva Mitra, en la edición
de septiembre
2004 de ANIMAL PEOPLE. Peries
y Saravanamuttu fueron absueltos, sin embargo,
el 26 de octubre. El cambio de régimen estaba ya en curso
en WSPA. Especialmente significativa era la elección
de Chinny Krishna para la junta directiva de
WSPA a mediados de 2004. Krishna, un residente
de siempre de Chennai, la ciudad india más
cercana a Sri Lanka, ha visitado a menudo a
Colombo en viajes de negocios. Mientras
que Krishna ha ayudado a equipar programas en
Colombo, a partir del modelo indio de ABC, el
nuevo director de WSPA para animales domésticos, Elly
Hiby, retransmitió a ANIMAL PEOPLE que
la investigación epidemiológica
había revelado al ministerio de salud
de Sri Lanka que el 80% de las mordeduras de
perro que requerían un costoso tratamiento
antirábico de post-exposición resultaron
provenir no de los perros callejeros, que muerden
raramente, sino de animales domésticos
sin vacunar. Esto
sugirió al
ministerio de salud una dirección completamente
nueva, indicó Hiby. En lugar de intentar
exterminar perros callejeros, procedimiento que
de ninguna manera funcionaba, el énfasis
futuro para el control de la rabia en Sri Lanka
estará en aumentar el índice de
vacunación y esterilización entre
perros domésticos. Champa
Fernando, secretario de la Kandy Association
for Comunity Protection Through Animal Welfare
dijo a ANIMAL PEOPLE el 15 de diciembre que el
trabajo ya estaba en curso. “WSPA se ha alejado de la política de “capturar y matar” y ahora aboga por una combinación de esterilización extensiva, adopción, educación a los propietarios de animales domésticos y registro obligatorio”, afirmó Peter Davis, director general de WSPA, a ANIMAL PEOPLE.
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Merritt Clifton
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